Colombia Plan de Respuesta a Necesidades Humanitarias 2026 / Parte 3: Plan de respuesta por sectores

3.1 Seguridad Alimentaria y Nutrición

Población Meta en Seguridad Alimentaria
670.1k
Población Meta en Nutrición
28.3k
Req. Seguridad Alimentaria(US$)
$55.2M
Req. Priorizados Seguridad Alimentaria(US$)
$26.7M
Req. en Nutrición(US$)
$3.1M
Req. Priorizados en Nutrición(US$)
$1.6M

Severidad de las necesidades por ubicación Seguridad Alimentaria y Nutrición

Resumen de necesidades

Según la Evaluación Conjunta de Seguridad Alimentaria realizada por PMA, FAO y ACH en 15 de los departamentos más vulnerables de Colombia, alrededor de siete millones de colombianos, lo que representa el 37% de la población de estos departamentos, se encuentran en situación de inseguridad alimentaria moderada o severa. Asimismo, del total de personas encuestadas en estos departamentos, el 52% vive en condiciones de seguridad alimentaria marginal, lo que implica un alto riesgo de caer en inseguridad alimentaria. Los departamentos más afectados son Arauca, Magdalena, Córdoba y Putumayo. Esta situación afecta principalmente a hogares con poblaciones vulnerables, como aquellos afectados por conflictos, y desastres de tipo natural.

Esta evaluación también identificó una convergencia en los resultados de los indicadores CARI, FIES y HHS en la fase crítica de inseguridad alimentaria, caracterizada por la presencia de hambre asociada a la escasez de alimentos. En conjunto, se estima que alrededor de 700 mil personas en los 15 departamentos priorizados requieren asistencia alimentaria urgente para salvaguardar su vida y medios de subsistencia, dado que su ingesta calórica se encuentra por debajo del umbral mínimo aceptable establecido por el Manual Esfera. Esta situación refleja la necesidad de una respuesta inmediata y prioritaria en seguridad alimentaria.

En el período epidemiológico XI de 2025, la prevalencia de desnutrición aguda es de 0,48%, con 17.877 casos notificados, lo que representa una disminución del 16,13% en comparación con 2024, año en el que la prevalencia fue de 0,57%. Sin embargo, persisten las prevalencias 5 y 11 veces por encima del dato nacional en Municipios como Bagadó (prevalencia 6.27%) en Chocó y otros municipios con incrementos mayores al 35% de los casos respecto al año 2024, como es Lloró, Medio Baudó en Chocó. Las prevalencias más altas en 2025 se observan en La Guajira (1,57%), Chocó (1,32%), Vichada (1,41%), Magdalena (0,75%) y Guaviare (0,64%). La mayor proporción de casos continúa registrándose en los niños y niñas menores de un año y de un año, quienes presentan las prevalencias más elevadas entre los grupos de edad.

Además, se han reportado 119 muertes de niños y niñas menores de cinco años debido a desnutrición aguda, lo que equivale a una tasa de mortalidad de 3,2 por cada 100.000, evidenciando una disminución del 38,5 en comparación con 2024, cuando la tasa fue de 5,2 por cada 100.000.

Estrategia de respuesta

En 2025, los socios del Clúster SAN se enfocarán en acciones de preparación y respuesta frente a emergencias relacionadas con variabilidad climática y afectación por conflicto armado, en coordinación y complementariedad con el Gobierno. Estas acciones se desarrollarán en el marco del reajuste humanitario liderado por el EHP. En este proceso, el Clúster SAN priorizará territorios de mayor severidad, fortalecerá la planificación y coordinación local, y avanzará en la localización y transferencia de capacidades a actores nacionales y comunitarios.

La agricultura en emergencia constituye una intervención esencial y de alto impacto para salvaguardar vidas y estabilizar medios de vida en contextos de crisis recurrentes. En un escenario de choques superpuestos, donde la variabilidad climática, el conflicto y las limitaciones de acceso humanitario erosionan simultáneamente la producción y el ingreso rural, es fundamental actuar sobre la disponibilidad local de alimentos y la protección de activos productivos. El apoyo oportuno a agricultores, productores familiares y comunidades rurales restablece la capacidad de producir alimentos en plazos cortos, reduce la dependencia de asistencia externa, atenúa presiones sobre los mercados y disminuye los riesgos de desplazamiento forzado. La agricultura permite aumentar la oferta alimentaria en el territorio, estabilizar precios y garantizar que los hogares mantengan acceso a dietas nutritivas aun cuando las cadenas de suministro se ven interrumpidas. En un contexto global de financiamiento humanitario decreciente, priorizar intervenciones agrícolas de ciclo corto, protección de sistemas productivos y manejo anticipatorio del riesgo permite maximizar el impacto de cada aporte, reducir costos futuros y fortalecer la capacidad de los hogares rurales para sostener sus medios de vida frente a crisis prolongadas. Esta aproximación, coherente con el llamado internacional a reequilibrar las inversiones hacia soluciones que produzcan más alimentos con los mismos recursos, es decisiva para prevenir el deterioro agudo, reducir necesidades futuras y mantener la vida y la dignidad en las comunidades más afectadas.

Meta y Priorización

Para la estimación del target, se revisaron los históricos del Clúster SAN con el fin de analizar las tendencias y proponer un target coherente con el porcentaje del PiN. Estos históricos, basados en proyectos, permitieron además identificar la capacidad operativa de los socios. Posteriormente, el cálculo se ajustó a la nueva metodología basada en costos, mediante la asignación de la población objetivo en los territorios priorizados. Asimismo, el clúster definió una población meta priorizada en coherencia con el reset humanitario, con el fin de enfocar la respuesta en las poblaciones más vulnerables.

  • Poblacional: Poblaciones en alta situación de vulnerabilidad tales como hogares rurales, con niños y niñas menores de 5 años, gestantes y en periodo de lactancia; pequeños productores agropecuarios, especialmente mujeres; comunidades indígenas y afrodescendientes; y comunidades de acogida con doble/triple afectación.
  • Geográfica: Esta priorización se sustentó en los resultados del análisis de necesidades 2026 del Clúster SAN, que identifica estas zonas como las más vulnerables y clasificadas en 3 y 4 (tener en cuenta que el clúster no tiene severidad 5) En nutrición, la priorización se enfocó en las áreas de mayor vulnerabilidad y en los territorios definidos como foco de la respuesta.
  • Departamentos priorizados para Seguridad alimentaria: Amazonas, Arauca, Atlántico, Bolívar, Caquetá, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, La Guajira, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Putumayo y Sucre.
  • Departamentos priorizados para Nutrición: Chocó, La Guajira, Guainía y Vichada.
  • Alcance: Se priorizará a la población con mayores limitaciones en el acceso a alimentos, alta vulnerabilidad alimentaria y nutricional asociadas a la prolongación de fenómenos generados por variabilidad climática, aumento de hechos victimizantes (desplazamiento, confinamiento, presencia de MAP/MSE/AEI) y/o restricciones al acceso humanitario.

Programación responsable, de calidad e inclusiva (incluyendo AAP, PSEA, género y protección)

La programación del Clúster de Seguridad Alimentaria y Nutrición integrará un enfoque inclusivo, centrado en las personas y alineado con el modelo de programación para el HPC 2026, garantizando calidad y rendición de cuentas ante las comunidades afectadas (OCHA, 2025a; OCHA, 2025b). En coherencia con los lineamientos del Clúster Global de Seguridad Alimentaria, se incorporarán de forma transversal los temas centrales relacionados con las personas (core people-related issues), incluyendo edad, género, diversidad y discapacidad, articulados con enfoques de protección y comunicación con comunidades (Global Food Security Cluster y Global Nutrition Cluster, 2016; Global Food Security Cluster, 2023a; Global Food Security Cluster, 2023b). La respuesta fortalecerá la rendición de cuentas ante las personas afectadas mediante información accesible, espacios de participación y canales seguros de quejas y retroalimentación, junto con medidas de prevención de la explotación y el abuso sexual, conforme a los compromisos interagenciales. Asimismo, se promoverá la participación significativa de organizaciones locales, incluidas organizaciones de mujeres y estructuras comunitarias rurales, en la definición de prioridades, selección de modalidades de asistencia y revisión de resultados, en línea con el enfoque de respuesta impulsada por la comunidad establecido para los HNRP 2026 (Global Food Security Cluster, 2023b). La calidad y la transparencia se reforzarán mediante el uso de la metodología de costeo basada en actividades y las herramientas de planificación y seguimiento del HPC 2026, que permiten vincular de manera coherente actividades, recursos y resultados (OCHA, 2025b).

Costeo basado en actividades

Global
El costeo del Clúster de Seguridad Alimentaria y Nutrición se realizó conforme a la metodología de costeo basado en actividades (Activity-Based Costing, ABC) del HPC 2026, estructurando los costos unitarios a partir de la definición de actividades estandarizadas y diferenciando costos directos de costos operacionales. La recuperación de medios de vida agropecuarios se consolidó como un paquete integrado en efectivo y en especie, mientras que la acción anticipatoria se trató como una actividad independiente, coherente con su carácter preventivo y con sus requerimientos logísticos específicos. Los costos operacionales se calcularon aplicando porcentajes diferenciados por actividad, reflejando variaciones reales en los requisitos operativos (28 por ciento para recuperación y 37 por ciento para anticipación), conforme a los rangos recomendados por el Global Food Security Cluster y a la guía global del HPC 2026. La estimación total surge de multiplicar los costos unitarios de cada actividad por su población objetivo, garantizando trazabilidad mediante indicadores cost-carrier en el country module.

Adaptación del Clúster

En coherencia con el proceso de transición de la arquitectura humanitaria en Colombia, el Clúster contempla avanzar en una transición gradual hacia un mayor involucramiento de las entidades gubernamentales con mandato en seguridad alimentaria y nutrición, particularmente el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el Ministerio de Salud y Protección Social, el Instituto Nacional de Salud y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Este proceso prevé promover, de manera progresiva, la participación de estas entidades en funciones clave de la coordinación sectorial, tales como el análisis de necesidades, la planificación de la respuesta y la articulación territorial, considerando las capacidades institucionales existentes y los avances en los sistemas nacionales relevantes. El Clúster reconoce que el año 2026 coincide con un periodo electoral que podría incidir en las prioridades, estructuras y niveles de interlocución institucional, lo cual introduce elementos de incertidumbre en los ritmos y alcances de la transición. En este contexto, y con el fin de reducir el riesgo de posibles vacíos operativos y preservar la coherencia técnica de la respuesta humanitaria, se considera que durante 2026 el liderazgo principal del Clúster continuará siendo ejercido por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en rol de coliderazgo, en articulación con los socios del Clúster, manteniendo un acompañamiento técnico al Gobierno y facilitando ajustes graduales al proceso de transición, en función de la evolución del contexto y de las capacidades nacionales.

Objetivos del Clúster

  • Protección y rehabilitación de los medios de subsistencia con enfoque de gestión del riesgo.
  • Asistencia alimentaria en especie y bonos/efectivo.
  • Promoción de la lactancia materna y suplementación con micronutrientes.
  • Detección y tratamiento oportuno del riesgo nutricional, desnutrición aguda moderada y severa en niños y niñas menores de 5 años, bajo peso en gestantes y en mujeres en periodo de lactancia.