Severidad de las necesidades por ubicación en Educación
Resumen de las necesidades
Las afectaciones derivadas del conflicto armado, los desastres y el flujo migratorio tienen un impacto directo en el acceso y continuidad educativa de las niñas, niños y adolescentes, especialmente en zonas rurales, rurales dispersas y de presencia y control armado. Para 2026 más de 3,7 millones de niñas, niños y adolescentes enfrentarán necesidades educativas críticas, con altos riesgos de deserción y rezago en aprendizajes en todos los departamentos del país, y de manera particular en aquellos departamentos con severidad 4 como Cauca (14%), Nariño (10%) y Antioquia (9%), entre otros.
Según cruces entre el Sistema de Información Nacional de Educación Básica y Media (SINEB) y las proyecciones del censo nacional, al inicio de 2025 el 9,5% de los estudiantes en edad escolar estaban fuera del sistema educativo. Datos preliminares de este año indican que al menos el 4% de la matrícula podría haber abandonado las aulas durante el ciclo escolar. En departamentos como Cauca, Nariño, Antioquia y Chocó, esta situación se traduce en tasas de deserción superiores al promedio nacional y en la ausencia de implementación de estrategias de educación flexible para niñas, niños y adolescentes en extraedad , quienes enfrentan barreras adicionales para acceder a la escuela. El panorama se agrava por desplazamientos forzados, confinamientos, restricciones de movilidad y el impacto del conflicto armado en los entornos escolares. En 2025, los ataques a las escuelas persisten: el 67% de los eventos reportados ocasionaron la suspensión temporal de clases. Este contexto exige acciones urgentes y coordinadas para garantizar el acceso y la continuidad educativa, no solo en términos de aprendizaje, sino también de bienestar, así como el fortalecimiento de las capacidades locales de autoridades y escuelas para priorizar la educación en los planes de gestión del riesgo.
Para mayor información, consultar: Colombia: Educación | ReliefWeb Response
Estrategia de Respuesta
La respuesta del Clúster de Educación se orienta a promover el derecho a la educación en contextos de emergencia mediante tres ejes estratégicos humanitarios:
- Acceso y permanencia educativa, a través de acciones de búsqueda activa de quienes están fuera de la escuela, estrategias de educación flexible que les permita acceder nuevamente al sistema educativo, gestión de matrícula, modalidades de educación inicial y servicios de desarrollo infantil temprano; refuerzo escolar y recuperación de aprendizajes para todos los grados escolares; programas de habilidades para la vida, competencias socioemocionales, convivencia escolar y prevención de violencias (incluido VBG); actividades extracurriculares y de transición; prevención y promoción de la salud mental, entre otros. Se incluyen apoyos directos para la permanencia —alimentación escolar, transporte, conectividad, equipos digitales, kits escolares y recursos pedagógicos— así como orientación y recursos para padres, madres y personas cuidadoras.
- Continuidad y protección del aprendizaje pertinente y de calidad, mediante acciones claves que fomenten la permanencia escolar como estrategia para prevenir el reclutamiento y otras formas de violencia. Se promoverán entornos escolares y comunitarios protectores a través de campañas de sensibilización sobre comportamientos seguros, programas de estilos de vida saludable y acciones integrales orientadas a prevenir violencias, mitigar riesgos y responder ante ataques a escuelas, garantizando la seguridad y el bienestar de estudiantes, docentes, directivos docentes y la comunidad escolar en general. El objetivo es que cada niña y niño aprenda en entornos seguros y libres de violencia, promoviendo la protección física, emocional y digital, la participación comunitaria, la prevención de riesgos y la continuidad educativa en contextos de crisis, articulando evidencia, políticas y acciones concretas para garantizar el derecho a aprender sin miedo. De igual manera, se priorizan estrategias que contribuyan al fortalecimiento de aprendizajes en áreas básicas como lenguaje, matemáticas y competencias socioemocionales, que faciliten que las brechas de aprendizaje se disminuyan para los niños, niñas y adolescentes en zonas vulnerables.
- Fortalecimiento de capacidades institucionales, liderado por el Ministerio de Educación y en coordinación con las secretarías de educación, orientado a robustecer la gestión del riesgo escolar. Esta estrategia incluye el fortalecimiento de instituciones educativas, docentes, agentes educativos y autoridades territoriales mediante: implementación y seguimiento de planes escolares; rehabilitación y adecuación de aulas y espacios educativos; dotación de mobiliario y recursos pedagógicos; formación pedagógica y administrativa; consolidación de comités de convivencia escolar; provisión de herramientas digitales y conectividad; y desarrollo de capacidades en las secretarías para la preparación, respuesta y rendición de cuentas en situaciones de emergencia en el marco de la política GIRE liderada por el Ministerio de Educación Nacional.
Meta y priorización
La respuesta del Clúster de Educación se concentrará en los 95 municipios clasificados en severidad 4, donde 257.484 niñas, niños y adolescentes enfrentan incapacidad extrema para acceder a educación de calidad y protectora. Estos territorios presentan tasas de deserción escolar del 10,3% muy superiores al promedio nacional (3,7%) y altos riesgos de violencia, reclutamiento, uso, utilización y violencia sexual por parte de grupos armados ilegales.
La mayor concentración de población en severidad crítica se encuentra en territorios como Cauca (14%), Nariño (10%) y Antioquia (9%). Del total de niñas, niños y adolescentes en necesidad (3,747,000 en 2026), el 36% son adolescentes (12-17 años), el 46% primera infancia (0-5 años) y el 18% infancia (6-11 años), con mayores brechas en primera infancia y adolescencia. Este panorama exige estrategias para garantizar el ingreso oportuno, reducir la extra edad y promover la culminación de la educación secundaria y media en contextos de emergencia.
Programación responsable, de calidad e inclusiva
La respuesta del Clúster de Educación se orienta a garantizar el derecho a la educación en emergencias, incorporando enfoques de género, protección, discapacidad y pertinencia étnica. Todas las intervenciones se fundamentarán en una caracterización desagregada de la población afectada para identificar riesgos diferenciados y diseñar respuestas pertinentes.
En coordinación con las Áreas de Responsabilidad de Protección de la Niñez, Acción contra Minas y WASH, se fortalecerán capacidades mediante formación en salvaguarda, estándares INEE, salud mental y gestión del riesgo escolar. Estas acciones incluirán estrategias para la recuperación de aprendizajes, flexibilización curricular y creación de entornos protectores.
Se fomentará la participación activa de las comunidades educativas, especialmente niñas, niños y adolescentes, en la planificación e implementación de las estrategias, asegurando que sus voces y recomendaciones se integren en la respuesta para aumentar la pertinencia y la resiliencia comunitaria.
Costo de la respuesta
Para 2026, los socios del Clúster de Educación están adaptando sus intervenciones ante mayores restricciones de financiación, acceso, incrementos en los costos operativos y diferencias territoriales derivadas del conflicto y los desastres. Esto implica adoptar estrategias educativas más flexibles y costo-efectivas, apoyadas en análisis contextuales y participación comunitaria. El aumento en los costos de transporte escolar, rehabilitación de espacios, dotación pedagógica y conectividad exige optimizar recursos mediante compras consolidadas, alianzas territoriales y una mayor incorporación de talento humano local. En este contexto, se hace aún más necesaria la coordinación con autoridades locales y nacionales para evitar duplicidad de acciones en territorios afectados y sobre todo, asegurar que queden capacidades instaladas que permitan a las comunidades educativas y a los primeros respondientes abordar respuestas iniciales ante escenarios de crisis prolongada.
Adaptación del Clúster
En el marco del “Reset” Humanitario, el Clúster de Educación avanza hacia el diseño de un modelo sectorial liderado por el Ministerio de Educación Nacional (MEN), que se conecte con los territorios aprovechando la estructura existente de los Comités GIRE de cada Secretaría de Educación y la política de educación en emergencia. Para ello, el comité conformado por socios del Clúster ha trabajado en la definición de un plan de transición, presentado en la plenaria del mes de diciembre, que establece el inicio del des escalamiento de acciones en marzo 2026, coincidiendo con el cambio hacia un mecanismo de coordinación único bajo liderazgo del MEN en el 2026. Este proceso contempla fases de fortalecimiento de capacidades, transferencia progresiva y monitoreo, apuntando a la continuidad de la coordinación humanitaria desde la política de educación en emergencias. La transición busca consolidar la apropiación nacional, mantener la participación de los socios y asegurar que las respuestas en educación se concentran en no dejar a nadie atrás.