Colombia Plan de Respuesta a Necesidades Humanitarias 2026 / Parte 3: Plan de respuesta por sectores

3.4 Salud

Población Meta
2.2M
Personas priorizadas
888k
Requerimientos (US$)
$57.7M

Severidad de las necesidades por ubicación Salud

Resumen de necesidades

La situación humanitaria en salud en Colombia sigue marcada por brechas estructurales, violencia, conflicto, desastres y epidemias que restringen el acceso a servicios esenciales, especialmente en zonas rurales y de presencia armada. Para 2026, se estima que 6,2 millones de personas tendrán necesidades y 4,8 millones enfrentarán severidad crítica, con el 60% del territorio en crisis y 136 municipios con graves déficits de insumos, personal y capacidad hospitalaria, sobre todo en el Pacífico, Amazonía y Orinoquía. Este deterioro se refleja en alta morbimortalidad por causas evitables, aumento de riesgos materno-perinatales, intentos de suicidio y carga de enfermedades crónicas, afectando con mayor intensidad a departamentos como Vaupés, Guainía, Amazonas, La Guajira y Chocó. El panorama exige una respuesta humanitaria urgente, coordinada y sostenida para proteger la salud y la dignidad de las comunidades más vulnerables.

Estrategia de respuesta

La estrategia de respuesta en salud se enfoca en un modelo resolutivo, complementario y orientado a la localización para asegurar la continuidad, eficacia y sostenibilidad de las acciones en los territorios más afectados, priorizando el restablecimiento de servicios esenciales mediante el apoyo a estructuras locales y/o prestación directa. De forma paralela, impulsa acciones intersectoriales e institucionales que fortalezcan capacidades comunitarias y redes participativas para la detección, análisis y respuesta oportuna a las condiciones de salud y sus determinantes. Esta estrategia se concentrará en Cauca, Chocó, La Guajira, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Arauca y Antioquia, donde se ubican la mayoría de las personas con necesidades de mayor severidad.

Meta y priorización

Las afectaciones y necesidades en salud se presentan con mayor severidad en zonas rurales dispersas, donde el impacto de los eventos epidemiológicos, el conflicto y los desastres ha sido desproporcionado y la debilidad estructural del sistema de salud es persistente. De acuerdo con la severidad, los departamentos priorizados para el año 2026 incluyen Chocó, Norte de Santander, Cauca, Meta, Guainía, Vichada, Vaupés y Nariño, los cuales concentran múltiples brechas en acceso a servicios de salud y alta severidad humanitaria. Asimismo, en el comportamiento de enfermedades transmisibles y materno-perinatales destacan Guaviare, Arauca, Putumayo, Amazonas y La Guajira, mientras que en salud mental sobresalen Risaralda, Vaupés y Amazonas por sus tasas críticas. En cuanto a enfermedades crónicas, departamentos como Risaralda, Bolívar, Sucre, Santander, Magdalena, Caquetá, Quindío, San Andrés y Antioquia aparecen reiteradamente con las cargas más elevadas. En conjunto, estos territorios reflejan una alta complejidad humanitaria, determinando la distribución desigual de riesgos y necesidades en el país.

Programación responsable, de calidad e inclusiva

Bajo las proyecciones 2026 la respuesta en salud se orienta desde un enfoque de determinantes sociales, centralidad de la protección y fortalecimiento de la acción local, promoviendo una mayor transferencia de capacidades a nivel nacional y comunitario. En este marco, las mesas territoriales de salud están integrando a organizaciones de la sociedad civil y comunidades para, junto con el Estado, la cooperación y la academia, realizar análisis intersectoriales de necesidades, definir prioridades y fortalecer las capacidades locales para la toma de decisiones, la preparación y la respuesta. Asimismo, se implementará un plan de formación en Protección contra la Explotación y el Abuso Sexual dirigido a socios, personal de salud, funcionarios y demás actores involucrados. De igual manera, en articulación con el Ministerio de Salud, se desarrollarán protocolos de participación comunitaria y mecanismos de rendición de cuentas con las comunidades que luego se lograrán territorializar. Las acciones de salud se articulan con los sectores de seguridad alimentaria y nutricional, agua, saneamiento e higiene, protección y educación en emergencias.

Costo de la respuesta

Para 2026, los socios del Clúster Salud en Colombia están ajustando sus modelos de intervención ante mayores restricciones de acceso, costos crecientes y variabilidad territorial derivadas del conflicto, eventos socio naturales y bloqueos logísticos. Esta adaptación implica transitar hacia metodologías más flexibles y descentralizadas, basadas en análisis contextuales dinámicos, participación comunitaria y criterios de costo-efectividad para elegir modalidades de prestación. Paralelamente, el incremento en costos de transporte y seguridad, medicamentos e insumos, y contratación de personal está llevando a optimizar recursos mediante compras consolidadas, redes logísticas compartidas y mayor incorporación de talento humano local.

Adaptación del clúster

Para 2026, el Clúster Salud en Colombia consolida un “reset humanitario” basado en mayor apropiación nacional, coordinación integrada y alineación plena con políticas públicas y prioridades territoriales, bajo un liderazgo institucionalizado del Ministerio de Salud y las secretarías departamentales sin generar costos adicionales significativos. A través de planes de acción que articulan simultáneamente intervenciones humanitarias y de desarrollo, y con un grupo de localización que define roles complementarios, el clúster avanza hacia una coherencia efectiva entre nexos. Este modelo, reconocido como buena práctica por el Clúster Global, se sustenta en la integración operativa de las Mesas Territoriales de Salud —presentes en el 75% del país y con participación de la sociedad civil— que se consolidan como un pilar central de la coordinación sectorial en este nuevo enfoque.