Colombia Plan de Respuesta a Necesidades Humanitarias 2026 / Parte 3: Plan de respuesta por sectores

3.7 Coordinación

Req. Coordinación (USD$)
US$ 18.2M
Población Meta
658k

Resumen de necesidades

El contexto humanitario en Colombia sigue marcado por emergencias recurrentes derivadas del conflicto armado y de la variabilidad climática, que generan desplazamientos, confinamientos y afectaciones multisectoriales. Esto demanda una respuesta humanitaria coordinada, oportuna y basada en información actualizada.

En este escenario, la coordinación humanitaria es clave para asegurar la complementariedad entre actores, optimizar recursos limitados y garantizar una respuesta coherente en los territorios más afectados. Asimismo, es necesario fortalecer el manejo de información, la planificación conjunta, la toma de decisiones estratégicas y la articulación con las instituciones del Estado.

La priorización geográfica del HNRP 2026 identifica 130 municipios con niveles de severidad extrema, donde se concentran las mayores necesidades, lo que requiere una coordinación reforzada para facilitar la respuesta multisectorial y mejorar la articulación entre actores humanitarios, el Estado y las comunidades.

Estrategia de respuesta

En línea con la priorización geográfica y poblacional del HNRP 2026 y sus objetivos estratégicos, la coordinación humanitaria busca fortalecer la articulación y complementariedad entre los actores del Equipo Humanitario País (EHP), garantizando una respuesta oportuna, eficiente, con acceso seguro y basada en evidencia frente a emergencias derivadas del conflicto armado y la variabilidad climática.

Los esfuerzos se enfocarán en mejorar la planificación conjunta, el manejo de información y la toma de decisiones estratégicas, evitando duplicidades y optimizando recursos, en articulación con el Estado colombiano y conforme a los protocolos operativos estándar (SOP).

Durante 2026, se fortalecerán los mecanismos de coordinación mediante el trabajo conjunto entre el EHP y el GIFMM, optimizando los espacios a nivel nacional y territorial, y reforzando la articulación con el UNSDCF para promover la complementariedad entre acción humanitaria y desarrollo.

El HNRP estará guiado por la hoja de ruta del Reajuste Humanitario, orientada a adaptar la respuesta al contexto financiero y operativo, incluyendo el fortalecimiento de la coordinación territorial, la gestión de información y la agenda de localización, con mayor liderazgo de actores nacionales y locales.

La respuesta priorizará un enfoque territorial en departamentos clave —Antioquia, Arauca, Chocó, Córdoba, La Guajira, Nariño, Norte de Santander y Putumayo— y, mediante mecanismos de respuesta rápida, en zonas de alta severidad y baja presencia humanitaria.

Finalmente, se mantendrá un enfoque centrado en las comunidades afectadas, fortaleciendo la localización y la coordinación con entidades del Estado como la UARIV y la UNGRD, para asegurar una respuesta complementaria, articulada y efectiva.

Costo de la respuesta

La implementación efectiva de los mecanismos de coordinación previstos en el HNRP requiere recursos adecuados para garantizar el funcionamiento de los espacios de coordinación, el fortalecimiento de la gestión de información, el apoyo a la coordinación territorial y el seguimiento a la respuesta humanitaria.

En este sentido, será fundamental continuar fortaleciendo los esfuerzos de movilización de recursos para asegurar el financiamiento necesario que permita apoyar la respuesta humanitaria dirigida a 1,2 millones de personas priorizadas en el HNRP 2026.

Objetivos de coordinación

  1. Garantizar un acceso seguro, digno y equitativo para los actores humanitarios y las poblaciones afectadas mediante un liderazgo basado en principios, un movimiento seguro y mecanismos de coordinación adaptables sobre el análisis conjunto.
  1. Promover una acción humanitaria responsable y de calidad mediante la implementación proactiva de medidas de protección y el fortalecimiento de enfoques basados en la evidencia, sensibles al género y a la diversidad a través de la participación comunitaria.
  1. Empoderar a los actores locales y fortalecer la colaboración humanitaria, de desarrollo y de paz para aumentar la calidad, la eficacia, la rendición de cuentas y la sostenibilidad de las intervenciones humanitarias.